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El genero es solo cultura?

El genero es solo cultura?

“El genero es una construccion social.” Esta afirmacion, a menudo atribuida a la teoria feminista y a la filosofia postestructuralista, se ha convertido en un eslogan recurrente en los debates publicos sobre la identidad de genero. Pero es tambien una simplificacion que, tomada al pie de la letra, corre el riesgo de oscurecer decadas de investigacion cientifica. La identidad de genero es realmente solo el producto de la cultura en la que crecemos? O existen factores biologicos que la influyen? Y si la respuesta involucra a ambos, como interactuan?

La tesis construccionista

La idea de que el genero es enteramente una construccion social tiene raices en la filosofia feminista de la segunda mitad del siglo XX. Simone de Beauvoir, en “El segundo sexo” (1949), escribio la celebre frase: “No se nace mujer, se llega a serlo.” Esta formulacion, nacida como critica del determinismo biologico que justificaba la subordinacion de las mujeres, fue el punto de partida de una larga tradicion de pensamiento.

Judith Butler y la performatividad de genero

La contribucion mas influyente a la teoria construccionista del genero es la de Judith Butler, filosofa estadounidense, en el libro “Gender Trouble” (1990) [1]. Butler argumenta que el genero no es un dato natural sino un acto performativo: no algo que se “es”, sino algo que se “hace” a traves de la repeticion cotidiana de gestos, comportamientos y normas sociales. En esta perspectiva, las categorias “hombre” y “mujer” no son hechos biologicos innatos, sino el resultado de practicas culturales que se presentan como naturales.

El analisis de Butler ha tenido una enorme influencia en los estudios de genero y en la teoria queer, proporcionando herramientas conceptuales para comprender como las normas de genero se construyen, imponen y contestan. Sin embargo, el pensamiento de Butler se refiere principalmente a los roles de genero y las normas sociales asociadas a lo masculino y lo femenino — no necesariamente al sentido interior de pertenencia a un genero, que en la literatura cientifica se define como identidad de genero [3].

La contribucion de los estudios antropologicos

La antropologia ha proporcionado datos importantes en apoyo de la variabilidad cultural de las normas de genero. Los roles asociados a lo masculino y lo femenino cambian significativamente entre culturas diferentes: lo que se considera “masculino” en una sociedad puede ser “femenino” en otra. La existencia misma de identidades de genero no binarias en muchas culturas del mundo (vease mas adelante) demuestra que el sistema binario occidental no es un universal biologico.

Estos datos demuestran que las expresiones de genero y los roles de genero estan fuertemente influenciados por la cultura. Pero demuestran tambien algo mas: que en sociedades muy diversas entre si, con normas de genero profundamente diferentes, existen igualmente personas cuya identidad de genero no corresponde al sexo asignado al nacer. Si el genero fuese exclusivamente una construccion cultural, esperariamos que en culturas con normas mas flexibles estas experiencias desaparecieran. No es asi.

La evidencia biologica

Paralelamente al desarrollo de las teorias construccionistas, la investigacion biologica ha acumulado una cantidad creciente de datos sobre el papel de los genes, las hormonas y las estructuras cerebrales en el desarrollo de la identidad de genero. Estos datos no contradicen la importancia de la cultura, pero indican que el genero no es solo cultura.

Genetica y estudios de gemelos

Los estudios de gemelos representan una de las herramientas mas solidas para distinguir la contribucion de genes y ambiente. Una revision sistematica de la literatura sobre gemelos, publicada en Behavior Genetics en 2025, analizo ocho estudios obteniendo estimaciones de heredabilidad comprendidas entre 0,10 y 0,81, con siete de los ocho estudios que proporcionaban evidencias a favor de una componente genetica [10]. Si la identidad de genero fuese exclusivamente cultural, los gemelos monocigotios (que comparten el 100% del ADN) no deberian mostrar una concordancia mayor respecto a los gemelos dicigotios. En cambio, la concordancia es sistematicamente mas alta en los gemelos identicos [10].

Hormonas prenatales y diferenciacion cerebral

La investigacion sobre la diferenciacion cerebral, sintetizada por Swaab y Garcia-Falgueras (2009), ha evidenciado que el cerebro fetal atraviesa periodos criticos durante los cuales las hormonas esteroideas influyen en la formacion de circuitos neuronales vinculados a la identidad de genero [7]. La diferenciacion de los genitales ocurre en el primer trimestre de embarazo, mientras que la cerebral prosigue en el segundo y tercer trimestre. Este desfase temporal podria explicar por que, en algunos casos, la direccion del desarrollo cerebral diverge de la genital [7].

Las personas con hiperplasia suprarrenal congenita (CAH), expuestas a niveles elevados de androgenos durante el desarrollo fetal, muestran tasas significativamente mas altas de incongruencia de genero respecto a la poblacion general — un dato dificilmente explicable en terminos exclusivamente culturales [3].

Epigenetica

Un estudio publicado en Frontiers in Neuroscience en 2021 realizo un analisis epigenomico comparando los perfiles de metilacion del ADN de personas transgender y cisgender antes del tratamiento hormonal, encontrando diferencias significativas en los sitios asociados a genes involucrados en el desarrollo del sistema nervioso central [12]. La epigenetica podria representar el mecanismo a traves del cual factores biologicos y ambientales interactuan en la determinacion de la identidad de genero.

Para una profundizacion completa de las evidencias biologicas, vease el articulo sobre las bases biologicas de la identidad de genero.

El caso de David Reimer

Uno de los experimentos mas dramaticos — y mas iluminadores — sobre la cuestion naturaleza-cultura en la identidad de genero no se condujo en un laboratorio, sino en la vida de una persona real.

En 1966, Bruce Reimer, un recien nacido canadiense con cromosomas XY, sufrio un dano irreparable en el pene durante una circuncision. El psicologo John Money, defensor de la teoria segun la cual la identidad de genero estaba enteramente determinada por la educacion, aconsejo a los padres criar a Bruce como mujer. El nino fue sometido a intervencion quirurgica, rebautizado Brenda y criado como una nina.

Money presento el caso como un exito de su teoria, publicandolo ampliamente como prueba de que la identidad de genero es moldeable por el ambiente. Durante anos, el “caso John/Joan” fue citado en los manuales como demostracion de la plasticidad de genero.

La realidad era diferente. Diamond y Sigmundson publicaron en 1997 un seguimiento que revelaba el resultado real [2]: “Brenda” nunca se habia identificado como mujer. Desde la infancia, habia rechazado los juguetes, la ropa y los comportamientos asociados al genero femenino. A los 14 anos, tras conocer la verdad sobre su propia historia, eligio vivir como varon, adoptando el nombre David. A pesar de haber sido criado como mujer durante mas de una decada, en un entorno familiar que apoyaba activamente esa identidad, su sentido interior de pertenencia a un genero no habia cambiado [2].

El caso Reimer no demuestra que la cultura sea irrelevante. Demuestra, sin embargo, que la educacion por si sola no es suficiente para determinar la identidad de genero, y que intentar sobreescribir ese sentido interior tiene consecuencias devastadoras.

Confirmaciones de casos similares

Meyer-Bahlburg (2005) analizo una casuistica mas amplia de personas 46,XY criadas como mujeres debido a condiciones como la agenesia del pene, la extrofia de cloaca o la ablacion del pene [8]. Los resultados mostraron que un porcentaje significativo de estas personas — variable del 25% al 63% dependiendo de la condicion — desarrollaba una identidad de genero masculina a pesar de la asignacion y la educacion femenina. Estos datos, provenientes de contextos clinicos independientes del caso Reimer, confirman que la identidad de genero no es enteramente moldeable por el ambiente [8].

Identidad de genero mas alla del binarismo: evidencias transculturales

Si el genero fuese exclusivamente un producto de la cultura occidental moderna, no encontrariamos identidades de genero no binarias en sociedades geografica e historicamente distantes. Sin embargo, las encontramos en todas partes.

Las hijra de India

Las hijra son personas asignadas como varones al nacer que se identifican con un genero femenino o con un tercer genero. Su existencia esta documentada en textos que se remontan a miles de anos, en el subcontinente indio. La antropologa Serena Nanda, en su estudio etnografico “Neither Man nor Woman” (1999), documento como las hijra ocupan un rol social reconocido en la cultura india, con funciones rituales especificas [5]. En India el tercer genero esta legalmente reconocido desde 2014.

Las fa’afafine de Samoa

En Samoa, las fa’afafine son personas asignadas como varones al nacer que asumen roles y comportamientos tradicionalmente asociados a lo femenino. Vasey y Bartlett (2007) estudiaron a las fa’afafine en una investigacion publicada en Perspectives in Biology and Medicine, observando que estas personas muestran desde la infancia comportamientos de genero cruzado, en un contexto cultural que no solo los tolera sino que los integra socialmente [4]. La existencia de las fa’afafine en una sociedad con normas de genero muy diferentes de las occidentales sugiere que la incongruencia entre sexo asignado e identidad de genero no es un artefacto cultural occidental, sino un fenomeno que trasciende las fronteras culturales [4].

Las Two-Spirit en las culturas nativas norteamericanas

El termino Two-Spirit es un termino paraguas adoptado en 1990 para describir a las personas en las culturas nativas norteamericanas que ocupan roles de genero fuera del binarismo. Antes de la colonizacion europea, al menos 155 tribus nativas norteamericanas reconocian formalmente identidades de genero multiples. Estas personas a menudo desempenaban roles espirituales y sociales especificos dentro de sus comunidades.

Las sworn virgins de Albania

En las regiones montanosas de Albania y Kosovo, las burrnesha (literalmente “sworn virgins”, virgenes juradas) son personas asignadas como mujeres al nacer que, a traves de un juramento publico, asumen una identidad social masculina. Esta practica, documentada desde el siglo XV, demuestra como algunas culturas han institucionalizado el paso entre roles de genero, reconociendo implicitamente que la asignacion al nacer no es siempre definitiva.

Que nos dicen estos ejemplos

La existencia de identidades de genero no binarias en culturas tan diversas — por epoca, geografia, religion y organizacion social — indica que la varianza en la identidad de genero no es el producto de una configuracion cultural especifica. La cultura determina las formas que esta varianza asume (hijra, fa’afafine, Two-Spirit, persona transgender), pero no la varianza en si.

El modelo interaccionista: ni solo naturaleza, ni solo cultura

La contraposicion “naturaleza contra cultura” es una falsa dicotomia. La investigacion cientifica de los ultimos treinta anos ha conducido a la comunidad academica hacia un modelo interaccionista, en el que los factores biologicos y ambientales no operan de modo independiente sino que se influyen reciprocamente.

Que es biologico, que es cultural

Es util distinguir entre diferentes aspectos del genero [13]:

  • La identidad de genero — el sentido interior de ser hombre, mujer o de un genero diferente — muestra una significativa componente biologica, como evidencian los estudios de gemelos, los efectos de las hormonas prenatales y las investigaciones neurocientificas [3][10].
  • Los roles de genero — los comportamientos, las actividades y las expectativas sociales asociadas a lo masculino y lo femenino — son en gran medida construcciones culturales. Janet Shibley Hyde (2005), en un metaanalisis de 46 metaanalisis publicado en el American Psychologist, demostro que las diferencias psicologicas entre hombres y mujeres son en la mayoria de los casos pequenas o insignificantes, contradiciendo la idea de diferencias innatas profundas entre los sexos [13].
  • La expresion de genero — el modo en que una persona manifiesta exteriormente su genero a traves de la vestimenta, el comportamiento y la apariencia — esta fuertemente influenciada por el contexto cultural.

El cerebro como mosaico

Joel et al. (2015), en un estudio publicado en los Proceedings of the National Academy of Sciences, analizaron las resonancias cerebrales de mas de 1.400 personas, demostrando que el cerebro humano no es clasificable de modo neto como “masculino” o “femenino” [6]. La mayoria de los individuos presenta un mosaico de rasgos, algunos mas comunes en los varones y otros en las mujeres. Este dato sugiere que la biologia del cerebro es mas compleja que una simple dicotomia, y que las diferencias individuales superan las diferencias entre los grupos [6].

Esto no significa que el cerebro sea irrelevante para la identidad de genero. Significa que la relacion entre estructura cerebral, biologia e identidad es mas matizada de lo que sugieren los modelos simplistas — tanto los puramente biologicos como los puramente culturales.

El consenso cientifico

La Endocrine Society, en sus guias de 2017, afirma que “considerables evidencias cientificas han demostrado un elemento biologico duradero en la base de la identidad de genero” y que “la cuestion trasciende la simple eleccion social” [9]. Esta posicion no niega la importancia de la cultura, pero establece que la biologia desempena un papel que no puede reducirse a cero.

La Organizacion Mundial de la Salud, con la adopcion del ICD-11, ha reclasificado la incongruencia de genero del capitulo de los trastornos mentales al de las condiciones relativas a la salud sexual [11]. Esta decision refleja el consenso segun el cual la identidad de genero no es el resultado de una patologia mental ni de una influencia cultural externa, sino un aspecto de la diversidad humana con bases biologicas.

Polderman et al. (2018), en la revision mas completa disponible, concluyen que la identidad de genero “refleja probablemente una interaccion compleja de factores biologicos, ambientales y culturales” [3]. Ninguno de estos factores es suficiente por si solo.

Por que importa la respuesta

La cuestion “el genero es solo cultura?” no es solo academica. Las respuestas tienen consecuencias directas sobre la vida de las personas.

Si la identidad de genero fuese exclusivamente cultural, se podria hipotetizar modificarla mediante la educacion o la terapia — un razonamiento que ha justificado historicamente las denominadas “terapias de conversion”. La evidencia cientifica muestra que estos intentos no funcionan y causan danos significativos, como reconocen las principales organizaciones sanitarias internacionales [9].

Si la identidad de genero fuese exclusivamente biologica, los contextos sociales y culturales serian irrelevantes para el bienestar de las personas transgender. La evidencia muestra lo contrario: la aceptacion social, el apoyo familiar y el acceso a los cuidados son factores determinantes para la salud mental y fisica de las personas trans.

Una sintesis

La identidad de genero no es solo cultura. Tampoco es solo biologia. Es el resultado de una interaccion compleja entre predisposiciones geneticas, entorno hormonal prenatal, mecanismos epigeneticos y contexto social y cultural [3][7][10][12]. Las teorias construccionistas han proporcionado herramientas indispensables para desmontar los roles de genero rigidos y las normas opresivas. Las ciencias biologicas han demostrado que la identidad de genero tiene raices que la educacion por si sola no puede crear ni borrar [2][8].

El caso de David Reimer muestra que ocurre cuando se intenta imponer una identidad de genero desde el exterior [2]. Las identidades de genero no binarias documentadas en decenas de culturas del mundo demuestran que la varianza de genero no es un producto especifico de la cultura occidental contemporanea [4][5]. Los estudios de gemelos confirman una componente heredable significativa [10]. Y la investigacion neurobiologica revela mecanismos que operan antes del nacimiento, antes de cualquier influencia cultural [7].

La ciencia no sostiene la posicion de que el genero sea “solo cultura”, asi como no sostiene la posicion de que sea “solo biologia”. La realidad, como a menudo ocurre, es mas compleja que ambas simplificaciones. Y en esa complejidad reside la clave para comprender — y respetar — la diversidad de la experiencia humana.

Preguntas frecuentes

La identidad de genero es una construccion social?

La identidad de genero no es exclusivamente una construccion social. La investigacion cientifica muestra que factores biologicos -- geneticos, hormonales y epigeneticos -- contribuyen a su desarrollo, pero interactuan con el entorno cultural y social.

El genero esta determinado por la biologia o por la cultura?

Ni lo uno ni lo otro por si solo. El consenso cientifico actual describe la identidad de genero como un rasgo multifactorial, resultado de la interaccion entre predisposiciones biologicas y contexto cultural.

Que demuestra el caso de David Reimer sobre la identidad de genero?

David Reimer, criado como mujer tras un accidente quirurgico, rechazo la identidad femenina asignada, demostrando que la educacion por si sola no puede anular el sentido interior de pertenencia a un genero.

La identidad de genero no binaria existe tambien fuera de Occidente?

Si. Identidades de genero fuera del binarismo estan documentadas en muchas culturas: las hijra en India, las fa'afafine en Samoa, las Two-Spirit en las culturas nativas norteamericanas, las sworn virgins en Albania y muchas otras.

Publicado hace 3 meses · 13 fuentes citadas Generado con IA
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