Fertilidad y personas trans

La posibilidad de tener hijos es una preocupación concreta para muchas personas trans. El miedo a perder para siempre esta opción representa uno de los factores que más influyen en las decisiones relativas al recorrido de afirmación de género. Una encuesta realizada en Bélgica reveló que más del 54% de los hombres trans deseaba tener hijos incluso después de haber completado la transición [4]. La realidad es que existen diversos caminos hacia la parentalidad, y la ciencia ofrece hoy opciones que vale la pena conocer antes de tomar cualquier decisión.
Este artículo examina los efectos de la terapia hormonal sobre la fertilidad, las opciones de preservación disponibles, la situación legal en Italia y los aspectos psicológicos vinculados a estas decisiones.
Efectos de la terapia hormonal sobre la fertilidad
La terapia hormonal de afirmación de género (GAHT) tiene un impacto significativo sobre la capacidad reproductiva. Sin embargo, este impacto no es siempre total ni siempre permanente [10]. Los efectos varían según el tipo de hormonas administradas, la duración del tratamiento y las características individuales.
Estrógenos y antiandrógenos (mujeres trans)
En las mujeres trans, la terapia con estrógenos y antiandrógenos suprime el eje hipotálamo-hipófisis-gónadas, reduciendo drásticamente los niveles de testosterona e inhibiendo la espermatogénesis. En la mayoría de los casos se observa una condición de azoospermia (ausencia de espermatozoides en el líquido seminal) dentro de los 3-6 meses desde el inicio de la terapia [7].
Un estudio histológico realizado sobre tejido testicular extraído durante orquiectomía evidenció que la espermatogénesis estaba presente solo en el 28,2% de las muestras examinadas, con espermatogénesis activa en apenas el 8,2% de los casos [7]. Se trata de datos que confirman un impacto importante, pero que muestran también como cierta actividad residual puede persistir en algunas personas.
La buena noticia es que la investigación reciente sugiere una posibilidad de recuperación. Un estudio publicado en 2023 en Cell Reports Medicine documentó la restauración de la espermatogénesis en nueve mujeres trans que habían suspendido la terapia hormonal por motivos reproductivos. Se identificaron espermatozoides viables ya a los 3 meses de la suspensión, y cuatro de las participantes concibieron de forma natural con sus parejas [3]. Este estudio, aunque con una muestra reducida, indica que la supresión de la espermatogénesis inducida por la GAHT puede ser transitoria en algunos casos.
Sin embargo, la recuperación no está garantizada. La duración de la terapia parece ser un factor determinante: una suspensión dentro de los primeros 6 meses de tratamiento tiende a permitir una recuperación más rápida, mientras que tratamientos prolongados más allá de los 2-3 años pueden reducir significativamente las probabilidades de restablecimiento completo [10].
Testosterona (hombres trans)
En los hombres trans, la testosterona exógena interrumpe la ovulación y puede causar atrofia endometrial. Sin embargo, las evidencias científicas muestran que el impacto sobre la reserva ovárica podría ser menos drástico de lo que se pensaba en el pasado [6].
Un estudio presentado en 2019 demostró que después de un año de terapia con testosterona, los niveles de hormona antimülleriana (AMH), un indicador de la reserva ovárica, permanecían dentro de valores normales para la fertilidad [6]. Esto sugiere que la funcionalidad ovárica se conserva a un nivel que aún podría permitir la reproducción.
La investigación en modelos animales ha confirmado que la supresión del ciclo inducida por la testosterona es reversible tras la suspensión de la terapia, aunque la reversibilidad depende de la duración del tratamiento [6]. Periodos breves de terapia muestran una recuperación más completa en comparación con tratamientos prolongados.
Las guías de la Endocrine Society (2017) y los Standards of Care WPATH versión 8 (2022) recomiendan informar claramente a las personas transgender sobre los efectos conocidos y los aún poco estudiados de la terapia hormonal sobre la fertilidad, subrayando que la reversibilidad no puede darse por segura [9][1].
Preservación de la fertilidad antes de la terapia hormonal
El momento ideal para preservar la fertilidad es antes del inicio de cualquier terapia hormonal o intervención quirúrgica. Las guías internacionales, entre ellas las de WPATH (2022), Endocrine Society (2017) y ASRM (2021), recomiendan unánimemente que la asesoría sobre preservación de la fertilidad se ofrezca a toda persona transgender como parte integral del recorrido de atención [1][9][5].
Opciones para las mujeres trans
La criopreservación del líquido seminal es la técnica más consolidada y accesible [10]. El proceso consiste en la recolección de una o más muestras de esperma mediante masturbación, que luego se congelan y conservan en nitrógeno líquido por tiempo indefinido.
Como alternativa, cuando la recolección mediante masturbación no es posible o no produce muestras adecuadas, se puede recurrir a técnicas más invasivas como la aspiración con aguja del testículo o la extracción quirúrgica de espermatozoides (TESE). También está disponible la criopreservación de tejido testicular, una técnica aún considerada experimental pero prometedora para las personas más jóvenes que no han alcanzado la pubertad [10].
Opciones para los hombres trans
La criopreservación de ovocitos requiere un ciclo de estimulación ovárica de aproximadamente 10-14 días, con inyecciones diarias de gonadotropinas y monitoreo ecográfico, seguido de la extracción ovocitaria bajo sedación. Los ovocitos maduros se criopreservan luego con la técnica de vitrificación [10].
La criopreservación embrionaria sigue el mismo proceso, pero prevé la fecundación de los ovocitos antes de la congelación. Esta opción requiere la disponibilidad de espermatozoides (de una pareja o de un donante) y ofrece tasas de supervivencia al descongelamiento ligeramente superiores.
La criopreservación de tejido ovárico es una técnica que consiste en extraer y congelar fragmentos de corteza ovárica. Se considera una opción importante sobre todo para adolescentes en fase prepuberal [5]. La ASRM eliminó la etiqueta de técnica experimental de la criopreservación de tejido ovárico en 2019.
Preservación de la fertilidad durante o después de la terapia hormonal
No todas las personas deciden preservar la fertilidad antes de iniciar la terapia hormonal. Algunas no reciben información adecuada a tiempo, otras no se sienten preparadas para tomar esta decisión, otras cambian de opinión con el paso del tiempo. También en estos casos existen posibilidades.
Suspensión de la terapia hormonal
La suspensión temporal de la GAHT representa la opción más estudiada. Como ya se ha ilustrado, la espermatogénesis puede reanudarse en las mujeres trans tras la suspensión de los estrógenos [3], y la ovulación puede volver en los hombres trans tras la suspensión de la testosterona [6]. El tiempo necesario para la recuperación varía de persona a persona: de pocos meses a más de un año.
Esta opción requiere una evaluación cuidadosa con el propio endocrinólogo, porque la suspensión de la terapia hormonal puede tener consecuencias significativas sobre el bienestar psicológico y físico. No todas las personas están dispuestas a afrontar este paso, y la decisión debe ser respetada.
Extracción de gametos durante la terapia
Un estudio ha demostrado que es posible obtener ovocitos maduros de hombres trans incluso durante la terapia con testosterona, sin necesidad de suspensión previa. La calidad de los ovocitos en términos de tasas de fecundación y desarrollo embrionario preimplantatorio resultó comparable a la de las mujeres cisgénder [10]. Sin embargo, esta sigue siendo un área de investigación activa, y la práctica estándar aún prevé la suspensión de la testosterona antes de la estimulación ovárica [9].
Hombres trans y embarazo
El embarazo en los hombres trans es un tema que recibe creciente atención en la literatura científica. El estudio pionero de Light et al. (2014) documentó las experiencias de 41 hombres trans que habían llevado adelante un embarazo después de haber iniciado el recorrido de transición [2].
Lo que reveló la investigación
Entre los participantes del estudio, el 61% (25 personas) había utilizado testosterona antes del embarazo. La edad media en el momento de la concepción era de 28 años. El 88% concibió con sus propios ovocitos. El 44% parió con la asistencia de matronas, y el 78% parió en el hospital [2].
Estos datos demuestran que el embarazo es posible incluso después de un periodo de terapia con testosterona, siempre que el útero y los ovarios estén aún presentes y que la testosterona se suspenda durante la gestación. La testosterona es teratogénica y debe interrumpirse antes de la concepción [9].
Aspectos prácticos y médicos
El embarazo en un hombre trans requiere un acompañamiento médico atento y competente. Lamentablemente, el estudio de Light et al. evidenció bajos niveles de conocimiento y conciencia por parte de los profesionales sanitarios respecto a las necesidades específicas de los hombres trans durante el embarazo [2].
La suspensión de la testosterona puede provocar el retorno de la menstruación, cambios en la distribución de la grasa corporal y otros efectos que pueden ser fuente de malestar significativo. Un apoyo psicológico adecuado durante todo el recorrido es fundamental.
Un tema en evolución
En los últimos años, la visibilidad del embarazo masculino trans ha aumentado en la comunidad médica y en la sociedad. Diversas estructuras sanitarias están desarrollando protocolos específicos para acompañar a hombres trans y personas no binarias durante el embarazo, aunque el camino sigue siendo a menudo complicado por la falta de formación específica del personal médico [1].
La situación legal en Italia
El marco normativo italiano presenta desafíos significativos para las personas trans que desean tener hijos, ya sea mediante la procreación médicamente asistida o mediante la adopción.
Procreación médicamente asistida (PMA)
La Ley 40/2004 regula la PMA en Italia y permite el acceso exclusivamente a parejas de sexo diferente, casadas o convivientes. Esto significa que las personas solteras y las parejas del mismo sexo quedan excluidas, independientemente de su condición de personas transgender.
Una persona trans que ha completado la rectificación registral y que se encuentra en una pareja de sexo diferente (por ejemplo, un hombre trans con una pareja masculina cisgénder, ambos con documentos rectificados de modo que resulten una pareja heterosexual) puede formalmente acceder a la PMA. En la práctica, sin embargo, el acceso sigue siendo complicado por interpretaciones restrictivas y la falta de protocolos específicos.
La sentencia 155/2025 de la Corte Constitucional
Un desarrollo jurídico importante está representado por la sentencia n. 155/2025 de la Corte Constitucional [12]. El caso se refería a una persona que en 2014 había iniciado el recorrido de rectificación de género de masculino a femenino y que en 2018 había tenido una hija mediante PMA utilizando sus propios gametos masculinos, criopreservados antes de la transición.
La Corte aclaró que la Ley 40/2004 no impide el reconocimiento de la parentalidad biológica para una persona que haya proporcionado material genético masculino para la PMA y que posteriormente se haya convertido en mujer [12]. El cambio de género posterior no afecta al vínculo biológico entre progenitor e hijo. Se trata de una sentencia relevante porque reconoce implícitamente el valor de la preservación de la fertilidad en el recorrido de afirmación de género.
Adopción
La adopción en Italia está regulada por la Ley 184/1983, que prevé la adopción plena solo para parejas casadas. Una persona trans que ha completado la rectificación registral y que se encuentra en un matrimonio heterosexual puede teóricamente acceder a la adopción. En la práctica, el camino está a menudo obstaculizado por prejuicios culturales y por la discrecionalidad de los tribunales de menores en la evaluación de la idoneidad parental.
La denominada adopción en casos particulares (artículo 44 de la Ley 184/1983) representa una posibilidad más accesible, pero ofrece protecciones jurídicas más limitadas respecto a la adopción plena. El acceso a la adopción para las personas transgender sigue siendo un tema ampliamente ausente del debate político italiano.
Costes y accesibilidad en Italia
Los costes de la preservación de la fertilidad en Italia varían considerablemente según la técnica utilizada y el centro elegido.
Criopreservación del líquido seminal
El coste inicial se sitúa entre los 300 y los 800 euros, a lo que se añade un canon anual de mantenimiento que varía entre los 100 y los 300 euros. Es el procedimiento más económico y menos invasivo entre todas las opciones disponibles.
Criopreservación de ovocitos
El recorrido completo, que incluye la estimulación ovárica, el monitoreo ecográfico, la extracción ovocitaria bajo sedación y la criopreservación, cuesta indicativamente entre 1.500 y 7.000 euros, dependiendo del centro. También en este caso se añade un coste anual de mantenimiento.
Novedades 2025: los LEA
Un cambio significativo está representado por la inclusión de la PMA en los Niveles Esenciales de Asistencia (LEA) en 2025. Las prestaciones relacionadas con la PMA, incluida la criopreservación de ovocitos con fines de preservación de la fertilidad, ahora pueden ser proporcionadas con cargo al Servicio Sanitario Nacional, con una contribución del paciente en forma de ticket generalmente contenida entre los 100 y los 300 euros. Sin embargo, no todos los centros públicos han activado aún estos servicios, y la cobertura varía de región a región.
Deducción fiscal
Desde 2024, los gastos de criopreservación de ovocitos son deducibles al 19% en la declaración de la renta (modelo 730), una facilidad adicional que hace la preservación de la fertilidad más accesible desde el punto de vista económico.
Barreras al acceso
A pesar de las mejoras normativas, las barreras siguen siendo significativas. El portal Infotrans.it, un recurso institucional del Istituto Superiore di Sanità, señala que no todos los centros de PMA tienen experiencia en trabajar con personas transgender, y la falta de protocolos específicos puede hacer el recorrido más complicado y estresante de lo que debería ser [11]. Los tiempos de espera en el sistema público pueden además ser largos, lo que representa un problema cuando la persona desea iniciar la terapia hormonal lo antes posible.
Aspectos psicológicos
Las decisiones sobre la fertilidad se entrelazan profundamente con la identidad, el bienestar psicológico y el proyecto de vida de las personas trans. Diversos estudios han explorado la complejidad emocional de estas elecciones.
El conflicto entre urgencia y planificación
Muchas personas trans viven un conflicto entre la urgencia de iniciar la terapia hormonal para aliviar la disforia de género y la necesidad de tomarse tiempo para preservar la fertilidad. El estudio de Chen et al. (2019) sobre adolescentes y jóvenes adultos transgender identificó la disforia de género como una de las principales barreras a la preservación de la fertilidad: los procedimientos necesarios, como la estimulación ovárica para los hombres trans o la recolección de líquido seminal para las mujeres trans, pueden amplificar el malestar relacionado con el cuerpo [8].
El peso económico
El mismo estudio identificó los costes como otro factor determinante [8]. Cuando la preservación de la fertilidad representa un gasto significativo, en un contexto donde muchos otros gastos médicos ya pesan sobre la persona, la decisión se vuelve aún más compleja.
El papel de la familia
Los valores familiares respecto a la parentalidad biológica influyen significativamente en las decisiones sobre la preservación de la fertilidad [8]. Algunas familias ejercen presión para que la persona preserve sus gametos, otras no comprenden la importancia de esta opción. Un diálogo abierto y no enjuiciador dentro del núcleo familiar puede ayudar, pero no siempre es posible.
La importancia de un apoyo adecuado
El apoyo psicológico durante el proceso de decisión es fundamental. Los profesionales de la salud mental que trabajan con personas trans deberían estar preparados para abordar estos temas con competencia y sensibilidad, ayudando a cada persona a explorar sus propios deseos sin presiones en ninguna dirección [1].
No desear hijos es una elección igualmente válida. No todas las personas, transgender o cisgénder, desean convertirse en progenitores, y nadie debería sentirse obligado a preservar su fertilidad.
Qué hacer concretamente
Si estás iniciando o considerando un recorrido de afirmación de género y la parentalidad es un tema importante para ti, aquí tienes algunos pasos concretos.
Habla con tu endocrinólogo o médico de referencia lo antes posible, idealmente antes de iniciar la terapia hormonal. Pide información específica sobre las opciones de preservación disponibles en tu zona [9].
Consulta un centro de PMA para tener un panorama claro de los costes, los tiempos y los procedimientos. Algunos centros tienen experiencia específica con pacientes transgender.
Infórmate sobre tus derechos. El portal Infotrans.it del Istituto Superiore di Sanità ofrece información actualizada sobre la preservación de la fertilidad en el recorrido de afirmación de género [11].
No te sientas obligado a decidir de inmediato. Si necesitas tiempo para reflexionar, habla con tu médico para entender si es posible iniciar la terapia hormonal y preservar la fertilidad en un segundo momento, aunque sabiendo que el momento ideal es antes del inicio del tratamiento.
Busca apoyo psicológico si la decisión te genera ansiedad o conflicto. Un profesional experto puede ayudarte a explorar tus deseos y tus miedos sin juicio.
En síntesis
Las personas trans pueden tener hijos. Las opciones incluyen la preservación de la fertilidad antes de la terapia hormonal, la suspensión temporal de la terapia para recuperar la capacidad reproductiva, el embarazo directo (para los hombres trans que conservan útero y ovarios), la adopción y la PMA. El marco legal italiano presenta aún obstáculos significativos, pero la ciencia y la jurisprudencia se están moviendo en la dirección de un mayor reconocimiento de los derechos reproductivos de las personas transgender.
Lo más importante es recibir información completa y oportuna, idealmente antes de iniciar cualquier terapia, para poder tomar decisiones conscientes que respeten los propios deseos de vida.
Preguntas frecuentes
¿Las personas trans pueden tener hijos?
Sí. Las personas trans pueden tener hijos biológicos mediante la preservación de la fertilidad antes de la terapia hormonal, o mediante adopción y PMA. Algunos hombres trans han llevado adelante embarazos incluso después de periodos de terapia con testosterona.
¿La terapia hormonal provoca esterilidad?
La terapia hormonal reduce la fertilidad pero no siempre de forma permanente. Los estrógenos reducen la espermatogénesis, la testosterona interrumpe la ovulación. En algunos casos la fertilidad puede recuperarse tras la suspensión, pero no está garantizado.
¿Cómo preservar la fertilidad antes de la transición?
Las mujeres trans pueden congelar espermatozoides (criopreservación de semen). Los hombres trans pueden congelar ovocitos o tejido ovárico. Estos procedimientos deben realizarse idealmente antes del inicio de la terapia hormonal.
¿Un hombre trans puede quedarse embarazado?
Sí. Si un hombre trans conserva el útero y los ovarios, puede llevar adelante un embarazo, incluso después de un periodo de terapia con testosterona (suspendiéndola durante el embarazo).